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Si buscas información contrastada, actualizada y recursos útiles sobre la Epilepsia Dependiente de Piridoxina (PDE), en esta página encontrarás acceso a tres fuentes internacionales de referencia, que abordan la enfermedad desde perspectivas complementarias: clínica, investigación y comunidad.
Estas tres iniciativas representan hoy las principales fuentes de información, investigación y apoyo en PDE, y desde Familias GA mantenemos contacto y colaboración activa con ellas para acercar la ciencia y los recursos a las familias.
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La Epilepsia Dependiente de Piridoxina (PDE) es una enfermedad poco frecuente que afecta al cerebro desde el embarazo o los primeros días de vida. Se manifiesta con crisis epilépticas que no mejoran con los medicamentos habituales para la epilepsia, pero sí responden a un tratamiento específico: la vitamina B6 (piridoxina).
Es la forma más común de epilepsia debida a trastornos en el metabolismo de la vitamina B6.
Cada persona con PDE es diferente. Mientras que algunas llevan una vida sin grandes dificultades, más de la mitad pueden presentar:
Un diagnóstico y tratamiento precoz son fundamentales para reducir los efectos de la enfermedad. Por eso, es importante que los profesionales de la salud estén informados y que las familias tengan acceso a un seguimiento adecuado.
Si tienes alguna duda sobre PDE o necesitas apoyo, recuerda que no estás solo: contacta con nosotros
La epilepsia dependiente de piridoxina (PDE) es una enfermedad causada por alteraciones en el gen ALDH7A1, ubicado en el cromosoma 5. Este gen es responsable de producir una enzima llamada antiquitina, que desempeña un papel clave en el cerebro.
La antiquitina participa en la descomposición de la lisina, un aminoácido esencial. Actúa en una ruta metabólica específica, conocida como la vía de degradación de la lisina, en la que su función es facilitar la eliminación de ciertos compuestos. Cuando esta enzima no funciona correctamente, se acumulan sustancias neurotóxicas como AASA, P6C y ácido pipecólico, que afectan el sistema nervioso y provocan las crisis epilépticas típicas de la enfermedad.
«La enzima α-AASA deshidrogenasa oxida α-AASA a ácido α-aminoadípico; una deficiencia de esta enzima resulta en la acumulación de ácido pipecólico,12–14 α-AASA y el Δ1 -piperideína-6-carboxilato (Δ1 -P6C). Se postula que el Δ1 -P6C acumulado se une al vitámero activo de la piridoxina (piridoxal 5′-fosfato) a través de una condensación de Knoevenagel, y se utilizan dosis farmacológicas de piridoxina para superar la deficiencia secundaria de piridoxal 5′-fosfato. La α-AASA deshidrogenasa está codificada por el gen ALDH7A1 (NM_001182), que también se conoce como antiquitina. ALDH7A1 se encuentra en el cromosoma 5q32.2, que contiene una transcripción de 4.964 pares de bases y 539 aminoácidos divididos entre 18 exones. Hasta el momento, se han publicado más de 165 variantes patógenas en ALDH7A1» *2
Dado que el problema subyacente está relacionado con la lisin, los fármacos tradicionales para la epilepsia no resultan eficaces en estos pacientes. Sin embargo, el tratamiento con vitamina B6 (piridoxina) permite compensar parcialmente este defecto y ayuda al cerebro a funcionar mejor, evitando las convulsiones.A pesar de ello, la toxicidad neuronal persiste en algunos casos, lo que ha llevado al desarrollo de terapias complementarias dirigidas a reducir los niveles de lisina en el organismo.
Estas estrategias incluyen:
– Dieta restringida en lisina, que reduce la cantidad de este aminoácido en el cuerpo.
– Suplementos de arginina, que compiten con la lisina por el transporte al cerebro, limitando su acceso al sistema nervioso.
La combinación de dieta baja en lisina, suplementos de arginina y vitamina B6 se conoce como «Triple Terapia». Se ha demostrado que este enfoque es seguro y bien tolerado, además de reducir los biomarcadores neurotóxicos y mejorar el control de las convulsiones, el desarrollo psicomotor y el comportamiento.
Investigar la causa genética de la PDE es clave para lograr un diagnóstico más temprano y seguir avanzando en la búsqueda de tratamientos más efectivos en el futuro.
Manifestaciones y evolución de la Epilepsia Dependiente de Piridoxina (PDE)
En la mayoría de los casos, los síntomas de la PDE aparecen antes del nacimiento o en los primeros días de vida. Sin embargo, en algunos niños, la enfermedad puede manifestarse más tarde, después de los dos meses de edad.
Presentan una clínica muy amplia. Los bebés afectados presentan una forma grave de epilepsia conocida como encefalopatía epiléptica, caracterizada por convulsiones difíciles de controlar. Además, pueden mostrar otros síntomas como:
Las convulsiones pueden ser prolongadas y repetirse con frecuencia, lo que puede derivar en episodios graves llamados estatus epiléptico. También pueden presentarse otros tipos de crisis, como:
Impacto en el desarrollo
Aunque el tratamiento con vitamina B6 (piridoxina o piridoxal 5’-fosfato) permite controlar las convulsiones en la mayoría de los casos, hasta un 80% de los niños afectados pueden presentar algún grado de discapacidad intelectual o retraso en el desarrollo, especialmente en el lenguaje. La gravedad varía de un niño a otro: algunos tienen un desarrollo casi normal, mientras que otros pueden necesitar apoyo especial.
Casos atípicos
En algunos niños, la evolución de la enfermedad no sigue el patrón típico. Por ejemplo:
Tratamiento de por vida
La vitamina B6 es el tratamiento principal y debe administrarse durante toda la vida. Sin embargo, cerca del 60% de los afectados necesitan tratamientos adicionales para lograr un control completo de las crisis.
Comprender la variabilidad en los síntomas y la evolución de la enfermedad es clave para proporcionar el mejor tratamiento y apoyo posible a los niños y sus familias.
La prevalencia de la epilepsia dependiente de piridoxina (PDE) se ha estimado entre 1/65.000 y 1/250.000 nacidos vivos.
El pronóstico es variable y depende, en parte, del genotipo, de las anomalías del desarrollo cerebral asociadas y de la respuesta al tratamiento con piridoxina. Por lo general, un retraso en el diagnóstico y el inicio del tratamiento confiere un pronóstico pobre asociado con mayores discapacidades del neurodesarrollo.
La característica clínica común son las convulsiones que no se controlan bien con medicación anticonvulsiva pero que responden a grandes suplementos diarios de piridoxina vitamina B6. Esto es así en todo el espectro fenotípico que va desde la PDE- ALDH7A1 clásica a la atípica.
Los recién nacidos con la presentación neonatal clásica suelen desarrollar convulsiones poco después del nacimiento. En retrospectiva, muchas madres reportan movimientos inusuales en el útero desde el segundo trimestre, lo que podría indicar convulsiones fetales.
En bebés y niños no tratados, se han observado diversos tipos de convulsiones, que incluyen:
La discapacidad intelectual es común, particularmente en el desarrollo del lenguaje expresivo. Se ha identificado que:
Los estudios psicométricos han mostrado resultados inconsistentes. Mientras que algunos sugieren un mayor deterioro en las habilidades verbales en comparación con las no verbales, otros indican que el coeficiente intelectual verbal puede ser ligeramente superior al de ejecución.
Se han descrito grados variables de discapacidad intelectual en individuos con PDE- ALDH7A1 atípico. El resultado cognitivo más favorable que se observa con mayor frecuencia en personas con el fenotipo de aparición tardía puede deberse a una combinación de factores, en particular la falta de lesión cerebral inducida por convulsiones neonatales
Se han descrito diversas anomalías en el EEG, ninguna es patognomónica de PDE- ALDH7A1.
No se han identificado correlaciones genotipo-fenotipo .
La variante patogénica más común es c.1279G>C; p.(Glu427Gln) en el exón 14 y aproximadamente representa el 33 % de las variantes patogénicas tanto en la PDE- ALDH7A1 de aparición neonatal como tardía
Las variantes sin sentido patógenas que resultan en una actividad enzimática residual pueden estar asociadas con un fenotipo de desarrollo más favorable
No existe una cura definitiva para esta enfermedad, pero el tratamiento ayuda a controlar las convulsiones y mejorar la calidad de vida.
La mayoría de los bebés con PDE tienen convulsiones resistentes a los medicamentos anticonvulsivos (ASM), pero responden bien a la vitamina B6 en forma de piridoxina (PN) o piridoxal 5’-fosfato (PLP). En algunos casos, la mejoría ha sido mayor al cambiar de piridoxina a PLP.
Si se interrumpe el tratamiento con vitamina B6, ya sea de forma accidental o para confirmar el diagnóstico, las convulsiones vuelven a aparecer, lo que demuestra que esta enfermedad depende completamente de la vitamina B6.
Suplementación con vitamina B6 (piridoxina)
«Aunque el uso de dosis farmacológicas de piridoxina ha sido ampliamente respaldado, la dosis de piridoxina para recién nacidos, lactantes, niños y adultos se basa en datos de observación y opiniones de expertos. En las pautas iniciales, se recomendó un ensayo diagnóstico de piridoxina a una dosis de 100 mg administrada por vía intravenosa y repetida hasta cuatro veces (dosis máxima de 500 mg). Es importante señalar que la piridoxina intravenosa no está exenta de riesgos, ya que se han reportado casos de apnea y estado comatoso después de la dosis intravenosa inicial de piridoxina. Aunque se han reportado dosis más bajas de piridoxina, la dosis recomendada de piridoxina para el tratamiento a largo plazo fue de 15 a 30 mg/kg/día en lactantes y hasta 200 mg/día en neonatos».*1
Manejo de crisis epilépticas graves
Dieta restringida en lisina
«La asociación entre las terapias de reducción de lisina y los resultados neurológicos: se ha informado en un total de 10 estudios observacionales que describen a 27 pacientes individuales con PDE-ALDH7A1. Estos estudios han informado una mejora en el control de las convulsiones y el desarrollo en muchos sujetos, pero no en todos. Desafortunadamente, en estos estudios se utilizaron varias medidas de resultados que van desde desde informes subjetivos de los padres hasta pruebas neurocognitivas formales, lo que limita el uso de un metanálisis. Se han postulado otros factores que confunden el impacto de las terapias de reducción de lisina, incluido el momento del diagnóstico y el tratamiento.»*1
«En los niños y adolescentes, una dieta restringida en lisina puede incluir una fórmula de aminoácidos sin lisina. Si una fórmula sin lisina no se tolera bien, se puede lograr una reducción de lisina reduciendo la proteína natural total al límite inferior de las necesidades apropiadas para la edad.
En la actualización anterior de las pautas de la PDE, se recomendaba una dieta restringida en proteínas cuando no había una fórmula sin lisina disponible o si un paciente no toleraba la fórmula.35 Los pacientes tratados con dietas restringidas en proteínas, así como dosis farmacológicas de arginina y piridoxina, tuvieron reducciones similares en los parámetros bioquímicos y mejores resultados clínicos. Es importante equilibrar los niveles de proteína natural para satisfacer las necesidades de proteína apropiadas para la edad y reducir la oxidación de la lisina. Esto enfatiza la importancia del dietista metabólico como parte del equipo clínico.
La declaración n.° 18 se centró en la dosis de arginina en niños y adolescentes, con una dosis sugerida de 200 mg/kg/día y una dosis máxima de 600 mg/kg/día. A pesar de estar incluida en ambas encuestas y en el debate en la reunión presencial, no se llegó a un consenso. Por lo tanto, ladeclaración no se incluye en este manuscrito, aunque la declaración propuesta, la opinión de los expertos y los comentarios de los miembros de las directrices están disponibles en el apéndice».*1
Administración de L-Arginina: para reducir la cantidad de lisina; compite con el transporte de lisina en el instestino, en las membranas mitocondriales y la barrera hematoencefálica
Prevención en embarazos de alto riesgo
Seguimiento clínico regular
Triple terapia: Se ha demostrado la eficacia del tratamiento de la epilepsia dependiente de piridoxina con una «triple terapia»: una combinación de suplementación con piridoxina, restricción de lisina y suplementación con L-arginina
Dieta médica con restricción de lisina . Se ha propuesto que las personas con epilepsia dependiente de piridoxina pueden beneficiarse de una dieta con restricción de lisina. Se han descrito mejoras en el desarrollo y el comportamiento junto con niveles reducidos de biomarcadores en individuos afectados con dichas dieta
En los recién nacidos y los lactantes, una dieta restringida en lisina debe incluir una fórmula de aminoácidos sin lisina para mantener una ingesta total adecuada de proteínas y micronutrientes y un nivel de lisina plasmática entre bajo y normal.
Es importante señalar que la mayoría de las fórmulas sin lisina están diseñadas para la aciduria glutárica tipo I, que es un trastorno del metabolismo tanto de la lisina como del triptófano y, por lo tanto, también es baja en triptófano.
La lactancia materna es adecuada, ya que el contenido proteico promedio de la leche materna es considerablemente menor que el de la leche de fórmula.
La evidencia científica pone de manifiesto, que contar en lisina es más exacto y reduce la variabilidad, que contabilizando en proteínas. Ya que la cantidad de lisina es muy variable entre los diferentes alimentos. Por ejemplo:
Contabilizando en lisina ya no se separan los alimentos por alto (origen animal), medio (cereales, legumbres y frutos secos) o bajo valor biológico (verduras y frutas). De lo que resulta una dieta más rígida y difícil de combinar.
Contando en lisina no hay por qué alcanzar unos valores determinados de cada grupo y no hay alimentos prohibidos (los vamos a restringir por la cantidad de lisina según cuánto coma el afectado).
Para calcular alimentos procesados usaremos la siguiente tabla según su composición y en qué orden aparezcan los alimentos, traducida de la guía alemana de padres y afectados con GA1.
Teniendo en cuenta que las trazas no se contabilizan y considerando bajo porcentaje cuando se encuentra en a partir del cuarto o quinto lugar en la lista de ingredientes o alto porcentaje si está en segundo o tercer lugar.
Podéis consultar las diapositivas y las tablas completas en la entrada de blog y en los recursos nutricionales.
Posología. La rareza de la deficiencia de PLPBP ha impedido la realización de estudios controlados para evaluar la dosis óptima de piridoxina. Las directrices para la epilepsia dependiente de piridoxina – ALDH7A1 (PDE- ALDH7A1 ) recomiendan las dosis relacionadas con la edad que se indican en la Tabla 4 .

Datos de Coughlin et al [2021]
Un pequeño número de afectados sólo responde al ácido folínico «convulsiones sensibles a ácido folínico», por lo que se recomienda en convulsiones refractarias o en rcuando no responden completamente a la piridoxina. La dosis recomendada es 3-5 mg/kg/días en recién nacidos y 10-30 mg/día en mayores
La L-arginina inhibe competitivamente el transporte de lisina y, por lo tanto, puede reducir los niveles de lisina. Algunas personas con epilepsia dependiente de piridoxina tienen dificultad para tolerar una dieta médica con restricción de lisina; en estas personas, la suplementación con L-arginina se ha ofrecido como un método alternativo para reducir los niveles de lisina
En recién nacidos y lactantes, la suplementación con arginina debe iniciarse con una dosis de 200 mg/kg/día, ya sea que se proporcione arginina sola o en combinación con una dieta restringida en lisina.
Se debe de aplicar el tratamiento de emergencia temprano ante episodios agudos, vacunación, cirugía, fiebre…. El tratamiento de rutina no protege contra las crisis encefalopáticas, por lo que es fundamental utilizar un protocolo intensificado de emergencia cuando se considere que el paciente está en riesgo. La decisión de instituir un tratamiento de emergencia debe tomarse muy libremente con un bajo índice de sospecha. El seguimiento de las recomendaciones para el tratamiento de emergencia es indispensable para prevenir un daño neuronal y la distonía secundaria subsiguiente.
El tratamiento de emergencia sigue los principios elementales de tratamiento por intoxicación en enfermedades metabólicas:
Recomendaciones generales para el tratamiento del retraso en el desarrollo y la discapacidad intelectual en personas con PDE
Se recomienda la derivación a programas de atención temprana que faciliten el acceso a terapias especializadas, incluyendo:
Además, se lleva a cabo una evaluación integral para determinar las necesidades individuales de cada niño y diseñar un Plan Individualizado adaptado a su escolarización.
– Motricidad gruesa: La fisioterapia es clave para mejorar la movilidad y prevenir complicaciones ortopédicas a largo plazo, como contracturas, escoliosis o dislocación de cadera.
– Motricidad fina: La terapia ocupacional ayuda a mejorar habilidades esenciales para la autonomía, como la alimentación, el aseo, el vestido y la escritura.
– Motricidad oral: Se recomienda una evaluación en cada visita médica para detectar posibles problemas de alimentación. En casos de atragantamiento frecuente, dificultades para ganar peso, infecciones respiratorias recurrentes o rechazo injustificado de la comida, pueden ser necesarias evaluaciones clínicas y estudios radiográficos de la deglución.
Las personas con PDE pueden presentar dificultades en el lenguaje expresivo, por lo que se recomienda una evaluación con un logopeda. Esta evaluación considerará tanto la capacidad cognitiva como posibles impedimentos sensoriales, con el fin de determinar la estrategia terapéutica más adecuada.
En algunos casos, pueden recomendarse métodos de comunicación aumentativa y alternativa (CAA), que van desde sistemas de comunicación con imágenes hasta dispositivos generadores de voz. Contrario a la creencia popular, el uso de estos dispositivos no retrasa el desarrollo del habla, sino que lo refuerza y facilita la comunicación efectiva.
El diagnóstico se realiza atenciendo a biomarcadores específicos de la PDE y pruebas genéticas.
La EDP está causada por mutaciones en el gen ALDH7A1 que codifica la alfa-aminoadípico semialdehído deshidrogenasa (antiquitina), enzima multifuncional implicada en el catabolismo de la lisina cerebral.
Las mutaciones bialélicas en el gen ALDH7A1 son compatibles con la PDE debido a la deficiencia de ATQ y se pueden detectar mediante análisis molecular o genómico.
Las recomendaciones iniciales de las directrices establecen que la PDE-ALDH7A1 debería tenerse en cuenta en las convulsiones de etiología desconocida, los lactantes y los niños con convulsiones que responden parcialmente a los medicamentos anticonvulsivos y los niños menores de un año sin una malformación cerebral causal aparente.
Algunos pacientes han presentado la enfermedad después del año de edad y hasta el final de la adolescencia. No existe una esquema electrográfico bien definido que sea patognomónico para la PDE-ALDH7A1 de inicio neonatal o
tardío, lo que enfatiza la importancia de realizar pruebas para esta enfermedad en ausencia de una etiología establecida.

El electroencefalograma (EEG), que mide la actividad cerebral, puede mostrar resultados muy variables, desde registros normales hasta alteraciones graves, como:
La epilepsia dependiente de piridoxina – ALDH7A1 (PDE-ALDH7A1) debe considerarse en pacientes con ciertas características clínicas, respuesta a la administración de piridoxina (oral o intravenosa), hallazgos de laboratorio y antecedentes familiares.
Indicadores clínicos sugestivos
Respuesta a la administración de piridoxina
En casos de convulsiones prolongadas o estado epiléptico:
En pacientes con convulsiones frecuentes y resistentes a los medicamentos, pero sin estado epiléptico:
Importante: El tratamiento con dosis farmacológicas de piridoxina debe iniciarse o mantenerse de inmediato si hay sospecha de PDE-ALDH7A1, mientras se realizan pruebas para confirmar el diagnóstico.
Hallazgos radiológicos:
En los diferentes artículos de la bibliografía de PDE, se han observado los siguientes hallazgos de resonancia magnética cerebral :
Hallazgos de laboratorio:
Diagnóstico Diferencial de la PDE- ALDH7A1
Mutación de PLPBP
CARACTERÍSTICAS DEL LABORATORIO
RESPUESTAS a la piridoxina (PN) y al piridoxal 5′-fosfato (PLP)
CARACTERÍSTICAS CLÍNICAS
Mutación de PNPO
CARACTERÍSTICAS DEL LABORATORIO
RESPUESTAS a la piridoxina (PN) y al piridoxal 5′-fosfato (PLP)
CARACTERÍSTICAS CLÍNICAS
Convulsiones que responden a la piridoxina
ALDHA4A1 – Hiperprolinemia tipo II
CACNA1A Encefalopatía epiléptica y del desarrollo 42
Hiperfosfatasia con síndrome ID 1
ALPL Hipofosfatasia infantil
KCNQ2
MOCS2 Deficiencia del cofactor de molibdeno (MOSC3, MOSC2, MOSC1, GPHN): aumento de xantina, hipoxantina y S-sulfocisteína urinaria
PGAP3 Hiperfosfatasia con síndrome ID
PIGA Síndrome de anomalías congénitas múltiples -hipotonía-convulsiones
Síndrome CHIME
Hiperfosfatasia con síndrome ID 2
Encefalopatía epiléptica y del desarrollo 95
Trastornos mitocondriales (elevación del ácido láctico)
Encefalopatía hipóxico-isquémica
Deficiencia aislada de sulfito oxidasa: aumento del sulfito urinario, disminución del sulfato urinario
Es posible el diagnóstico prenatal en familias con una mutación conocida causante de la enfermedad, con el fin de iniciar un tratamiento prenatal/postnatal profiláctico.
La terapia con vitamina B6 es esencial para tratar la epilepsia dependiente de B6.
Los biomarcadores de diagnóstico incluyen alfa-AASA, P6C y los nuevos biomarcadores 2-OPP y 6-oxoPIP en orina, sangre o LCR. El ácido pipecólico está elevado en orina, sangre o LCR en la mayoría de los pacientes, pero no en todos.
«El ácido pipecólico fue el primer biomarcador identificado en pacientes con PDE-ALDH7A1, aunque los pacientes que se someten a pruebas después del tratamiento con piridoxina pueden tener niveles normales de ácido pipecólico.
Se han informado otros biomarcadores, incluidos el peak X y el 6-oxo-pipecolato, aunque aún no se ha establecido el papel de estos biomarcadores en el diagnóstico o el seguimiento del tratamiento.
Muchos médicos han adoptado el uso de paneles genéticos o secuenciación genómica cuando se sospecha que los pacientes tienen un trastorno genético. En estos casos, las pruebas bioquímicas pueden confirmar el diagnóstico de PDE-ALDH7A1 cuando las pruebas genéticas no son informativas».*1
La EDP sigue una forma de herencia autosómica recesiva. El asesoramiento genético es posible en familias con una mutación conocida.
Los cromosomas del núcleo de las células humanas, llevan la información genética de cada persona. 46 cromosomas distribuídos en 23 pares, que se numeran del 1 al 22 y los cromosomas sexuales se designan X e Y. Los varones tienen un cromosoma X y un Y, las mujeres tienen dos cromosomas X.
Cada cromosoma tiene un brazo corto llamado p y un brazo largo llamado q. Los cromosomas se subdividen en muchas bandas que están numeradas, que especifican la ubicación de los genes que están presentes en cada cromosoma.
Los trastornos genéticos recesivos se dan cuando un individuo hereda un gen anormal para el mismo rasgo de cada padre. El riesgo es el mismo para hombres y mujeres.
En las personas con PDE, ninguno de los genes que producen la enzima funciona bien. Se hereda de cada padre un gen alterado causante de la enfermedad.
Los padres que son parientes cercanos (consanguíneos) tienen mayores posibilidades que los padres no emparentados de tener ambos el mismo gen anormal, lo que aumenta el riesgo de tener hijos con un trastorno genético recesivo.
Es importante informar a los de familiares que pueden ser portadores, ya que existe la posibilidad de que también puedan tener niños con PDE.
Contamos con asesoramiento genético disponible. El consejero genético podrá aclarar las dudas sobre cómo se hereda la enfermedad, qué alternativas tiene en futuros embarazos y qué pruebas están disponibles para el resto de la familia
El estudio genético para detectar la PDE puede realizarse a partir de una muestra de sangre. Las pruebas genéticas, también llamadas análisis de ADN, buscan cambios en el par 19 de genes que causan la PDE.
Si se encontraron mutaciones en ambos genes, se pueden realizar análisis de ADN (muestra de vello coriónico o una amniocentesis) durante embarazos futuros. Los padres pueden elegir hacer los estudios de detección durante el embarazo o esperar hasta el nacimiento. Un consejero genético podrá explicarle las alternativas que tiene y aclararle todas sus dudas sobre las pruebas que le puede realizar al bebé antes o después del nacimiento.
Los hermanos de un bebé con PDE tienen probabilidades de ser portadores o tener la enfermedad, aunque no hayan tenido síntomas; por ello es importante determinar si tienen PDE para evitar problemas de salud graves. Consulte a su especialista o consejero genético sobre qué debe hacer.
Cuando ambos padres son portadores:

Se recomiendan las siguientes evaluaciones durante el seguimiento:

Desde Familias GA mantenemos contacto activo con equipos internacionales de referencia en el estudio de la Epilepsia Dependiente de Piridoxina (PDE), con el objetivo de acercar la investigación científica a las familias.
Uno de los principales grupos de investigación en PDE a nivel internacional es el Coughlin Lab, ubicado en la Universidad de Colorado (Estados Unidos). Este laboratorio trabaja como puente entre la investigación básica y clínica y las asociaciones de pacientes, en estrecha colaboración con CurePDE.
Sus líneas de trabajo incluyen:
Hemos mantenido una reunión con su equipo en enero de 2026, donde abordamos tratamientos actuales, variabilidad entre pacientes y futuras vías de colaboración.
El proyecto internacional CHARLIE reúne a pacientes, científicos y médicos para desarrollar nuevas terapias y biomarcadores en PDE y GA1. Se exploran estrategias como la inhibición enzimática para prevenir la acumulación de metabolitos dañinos y la terapia génica para restaurar la función enzimática. Estas terapias se probarán en modelos celulares y animales, evaluando su eficacia con análisis bioquímicos, morfológicos y neuroconductuales.
Además, se desarrollarán herramientas para personalizar los tratamientos y se colaborará con organizaciones de pacientes para priorizar las mejores estrategias y preparar futuros ensayos clínicos. Se promoverá la información a familias y profesionales a través de reuniones y plataformas digitales, involucrando a la industria y a responsables políticos para garantizar el acceso a estos tratamientos.
El objetivo final de CHARLIE es llevar la investigación del laboratorio a la práctica clínica, mejorando la calidad de vida de los pacientes y sus familias.
La asociación Nacional FGA participa en este proyecto
Vitaflo está realizando un estudio en el Reino Unido y los Países Bajos para evaluar PDE MAX, un alimento para usos médicos especiales en el tratamiento de la PDE. El estudio analiza su aceptabilidad, tolerabilidad, adherencia y efecto en el control metabólico. A diferencia de otras mezclas de aminoácidos para GA1, PDE MAX no contiene lisina, pero sí triptófano.
Un equipo de investigadores en los Países Bajos está estudiando el impacto de la PDE en adultos para mejorar su reconocimiento en los paneles de detección neonatal. Debido a la falta de seguimiento, la recopilación de datos ha sido un desafío. Para abordarlo, se ha lanzado una encuesta en línea que evalúa los efectos psicosociales, la calidad de vida y el funcionamiento cognitivo. Los datos del registro de PDE complementarán esta investigación. Actualmente, la inscripción está disponible solo para pacientes adultos holandeses con PDE.
Este estudio analiza el impacto de la reducción de lisina, que combina una dieta baja en lisina y suplementos de arginina, en pacientes con EPD. Aunque esta terapia ha mejorado el desarrollo cognitivo en algunos casos, sus efectos no son uniformes en todos los pacientes.
A través del registro internacional de PDE, se evaluará cómo la LRT influye en el desarrollo neurológico y el control de las convulsiones en un grupo más amplio de personas. Se espera que los primeros resultados estén disponibles pronto.
Este estudio analiza cómo el inicio temprano del tratamiento con piridoxina y reducción de lisina en la dieta puede influir en el desarrollo neurológico de pacientes con PDE-ALDH7A1. Aunque las terapias complementarias han mejorado los resultados cognitivos, no todos los pacientes alcanzan un desarrollo normal, posiblemente debido al momento del tratamiento.
Para evaluar su impacto, se comparará la evolución de hermanos con PDE: uno tratamiento desde el nacimiento con piridoxina + LRT y otro con un inicio más tardío o solo con piridoxina.
La epilepsia dependiente de piridoxina (PDE-ALDH7A1) es una enfermedad metabólica grave en la que un diagnóstico tardío afecta negativamente el desarrollo cognitivo y clínico de los pacientes. Aunque su incidencia se estima en 1:60.000, los casos diagnosticados son menores, lo que sugiere una falta de detección.
Hasta ahora, la PDE no se ha incluido en el cribado neonatal (NBS) debido a la ausencia de un biomarcador en sangre. Este estudio busca validar el biomarcador 2-OPP, recientemente identificado, para su posible implementación en NBS. Un estudio piloto financiado por United for Metabolic Diseases NL ha dado los primeros pasos en esta dirección, con el objetivo de ampliar la validación y lograr su inclusión en los programas de detección neonatal en los Países Bajos y otros países.
Se realizarán análisis metabolómicos en combinación con transcriptómicos para identificar nuevos aspectos de la fisiopatología de la PDE.
El proyecto CHARLIE reúne a expertos clínicos, científicos y representantes de pacientes para desarrollar nuevas terapias y biomarcadores destinados a tratar la epilepsia dependiente de piridoxina (PDE) y la aciduria glutárica tipo 1 (GA1). Estas enfermedades metabólicas raras afectan gravemente el sistema nervioso, causando síntomas progresivos y dependencia de cuidados a largo plazo.
Las estrategias del consorcio incluyen:
✔ Inhibición enzimática para prevenir la acumulación de metabolitos tóxicos.
✔ Terapia génica para reemplazar la enzima faltante en GA1.
✔ Evaluación de estos enfoques en modelos celulares y animales.
A través de análisis bioquímicos y neuroconductuales, se busca optimizar los tratamientos y personalizar la medicina. Además, se desarrollarán herramientas de seguimiento, se fomentará la colaboración con la industria y se fortalecerá la preparación para ensayos clínicos.
Con el apoyo de organizaciones de pacientes, CHARLIE impulsará la transferencia del conocimiento del laboratorio a la clínica, mejorando el acceso a tratamientos innovadores para pacientes con PDE y GA1 y sus familias.
Recuerde la importancia de obtener la información de páginas web refutadas científica y profesionalmente; ante cualquier cuestión, los profesionales que le atienden son las personas de referencia a las que poder acudir.